domingo, 6 de julio de 2008

Ustedes amigas, son las personas que más me comprenden y conocen, que me acompañan, que comparten cosas, son en las que puedo confiar sin dudar, las que estuvieron en las buenas y en las malas, para darme un abrazo cuando lo necesitaba o para alegrarse conmigo. No son esas personas a las que uno dice "Si..., es de una amiga". Son más que eso. Son las que me apoyan y me dan fuerzas siempre cuando estoy melancolica, sacada, de mal humor, triste y demás. Son las que no les importa como piense, como visto, nada. Son el tesoro que encontré, y de lo más valioso que tengo y deseo seguir teniendolo. Son las primeras personas que pienso cuando necesito a alguien a quien contarle algo cuando estoy felíz o triste, a las que llamo llorando, a cualquier hora sin importarme nada. No tengo palabras de mi vocabulario y coheficiente mental para expresarles lo que siento y lo felíz que me hacen. Cuando me hacen reír, cuando me quieren levantar el ánimo, cuando salimos, comemos. Cada cosa que hacemos, va a quedar siempre guardado. Con ustedes puedo ser como soy, no tengo que mentir, no me da verguenza nada, es así. Y en tan poco tiempo que las conosco, a unas más a otras menos. Con cada una fuí sembrando muy amistad por así decirlo, fue creciendo la confianza, la libertad y todo lo que somos. Gracias por ser mis MEJORES AMIGAS, a pesar de todo, de alguna que otra pelea, diferencia, discusión y esas cosas que pasan en todos lados. Lo que las amo, es inigualable.

FLOR

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AMISTAD

El amor es un sentimiento íntimamente unido a la amistad. Todos necesitamos dar y recibir amor, es una capacidad de índole superior para la que el hombre está ampliamente dotado, a la vez que constituye una necesidad, ya que una existencia sin amor supone un vacío en una parcela importante de nuestra vida psíquica. A lo largo de la vida vamos estableciendo numerosas relaciones interpersonales en las que volcamos nuestro afecto, de una forma más o menos intensa, dependiendo de la afinidad que sentimos por esas personas, de la intensidad y frecuencia de la relación y de la reciprocidad afectiva que advertimos en ellos. De forma más o menos inconsciente, damos cariño esperando que éste obtenga cierta resonancia en la persona querida, de tal modo que esta persona también nos dé cariño a nosotros, lo que supone un reconocimiento, una reciprocidad y el establecimiento de un vínculo afectivo como es la amistad.

La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor.Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca. Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes. Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque un amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal. A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia. Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Es aquello por lo que darías todo.
Menos tu cajita de cristal…



La amistad puede unir con amor a dos personas de distinto sexo, sin que ninguno de los dos sienta una atracción física o romántica por el otro; por esto a veces si dice que la amistad es un "amor" del más puro.
Y se habla de amor, ya que la amistad, es justamente aquello. Es un sentimiento de amor por otra persona. Uno ama a su amigo, por el cual estaría dispuesto a sacrificar la vida, por él o ella, si fuera necesario.